Mentir, engañar, herir, es todo lo que pareces hacer cada noche, amueblada por tus arboles, columpios que no dejan de crujir, te oxidas en el gris de las nubes con cada grieta causada por las lluvias...un nuevo amanecer, un nuevo recordar...así es como funcionas y tu hora llegará...
En un Oasis de emociones te recordé Ángeles, la hora había llegado, un gran paso se había dado quedando aún muchos por escalar, estrechando las manos... jugando a imaginar... jugando a crecer, cochinas rodillas que a ratos vuelven cada noche, ¿Serás tu?... la hora de tu oscuridad, ¿Cosas pendientes?, ¿Un mensaje?, no has podido despedirte porque ¿tu hora llegó?...
Las horas corren como si nuestra vida de tal modo lo hiciera, definitivamente no están relacionados, pero dependen el uno del otro, siendo variables que conjugadas juegan el rol de la dimensión, del pasado, del presente, del fúturo, esperando a que creamos, que creemos, que crezcamos, nada lo hará por uno...porque en algún momento la hora llegará y la existencia deberá estar firmada...firmada por recuerdos...
De fondo queda el ruido de algún motor, por las calles yacen los minutos, una noche será más en la ciudad, las horas llegan y los recuerdos profesan más profundidad, hundirse en las montañas, en la moraga de la soledad, arderás y mucho más...¡¡ooooooooooouuhh!!, andando por las calles sin ningún rumbo es donde puedo valorar algo parecido a lo que es la brisa del mar, viejos recuerdos de los garabatos dibujados en la arena sabiendo que no durarían, eso fue felicidad, cortando una rama del árbol para dibujar nuestros nombres en la tierra atacada por lluvia, sabiendo que no dudaría en secarse, eso fue felicidad, porque no es eterna la felicidad, y las horas pasan y pasan, creo que ciertas cosas son de ha momentos cortos, que terminarán y perduraran en la mente, mientras que su valor bajo siete candados estará y muchas veces las llaves ha de perder...siempre se valorará la brisa, el poder sentirlas...el saber que están ahí...eso es felicidad...y la hora no ha de terminar...
¿Tú hora llego?...
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