lunes, 10 de enero de 2011

Puente hacia...

No podía seguir corriendo más, bajo los pies descalzos y cansados las espinas que no hacían mas que agrandar la herida, ¿Dónde has estado todo este tiempo?, los años siguen pasando y no puedo entender tu mágica realidad como algo que ya paso que existió o que jamas pudo ser mas que ficción. Cuando ella llego las cosas eran normales, no tengo gran recuerdo de lo que mi niñez fue la he perdido, en una habitación más... Siniestras coincidencias del último tiempo simplemente me dicen que no existen coincidencias, tuviste que ser real y jamas volví a verte más, te has desvanecido junto a ese noviembre loco y acuático, las gotas te han llevado a navegar otros mares, ¿Porque fuiste tan especial?, creamos un mundo paralelo donde era feliz, cuyo puente hacia él era rodeado de ramas verdes llenas de vida, donde todo lo espectacularmente genial era reflejado por el poder de nuestra imaginación...como aquel momento de las batallas contra Grackem...con su sencilla maldad tu te has ido ya...

No puedo imaginar que se trate de un electrizante funeral, donde tu desaparición sea un destello de mi imaginación, Porque has de estar viva aún en mi, Juventud. Lo recuerdo con claridad, mas no el puente hacía lo que actualmente llegue a ser, dolorosas espinas en mis pies aún están, ¿Porque desapareciste?, ahora que tu ya no estas aquí, ¿Porque no te di todo de mi?, grandiosa niña, que en sueños supiste ser una legitima amistad. pasan los años, y de ti rastro no hay más.

Cuando eramos chicos, y fuimos a esa esquinita muy vegetativa y me enseñaste a valorar y respetar esos colores, pareciese que tuvieras aquella experiencia que alguien de pocos años no puede nisiquiera a aspirar, magia.

Parecian borrosos los recuerdos cuando una película me hizo recordarlo casi todo, es increíble como la existencialidad es tan poderosa, cuando vez en una pantalla algo casi idéntico a lo vivido, a lo imaginado, jamas pude creerlo, simplemente lo experimente. porque no existen las coincidencias Ángeles...la lluvia acariciaba nuestros suelos mientras un mendigo estaba envuelto entre frió y cartón, la música de las Dioses volvería a mí, cuando de voz las notas más increíbles vuelven a vivir, pragmática sencillez...

El día ha de llegar alguna vez, volverás a mi mente, no como tenebrosas sombras, Volveremos a caminar por el puente, aquel que iba hacía donde quisieramos que fuera, y en el momento que fuese necesario. Mi primera lágrima no a de ser coincidencia, La niñez vivida no a de ser coincidencia, Los sucesos no han de ser porque si, tengo esperanza de que en realidad aun sigas viva, que hayas existido de verdad...

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