Por la ciudad andaba, ideas acunaban mi mente mientras la lluvia rozaba mi cabello. Una noche más en la ciudad, atrás queda el ruido de algún bar, despertaba en un lugar distinto al de las nubes y me quema el aire de aquí. Miradas oscuras cargado el ambiente me cuesta respirar, mis alas no tengo, se han ido ya.
Acercandome a esa esquina, estaba esa banca, que tantas reflexiones hizo en mi poseer, de la manera en que la vida se despilfarra y nuestro cuello no a de poder nuestras cabezas levantar más. cuando fuimos ángeles las cosas eran diferentes, se valoraba la esencia.
La tristeza de este mundo se borrará, cuando veamos al cielo que es tan azul y no solo cuando nublado, en tinieblas esta. Seguir teniendo fe y esperanza en que el mañana cambiara, que nuestra memoria sea capaz no de entender, si no de comprender y desde el cielo semillas de razón lloverán, en mi pupila el arcoiris se reflejara, almas renacerán de esa tierra que ya no es mas desierto, aprendí a respetar ensuciándome en ella, el desierto paraíso es lo que pronto será, mis alas se han ido ya...
Caprichosa eres tú, que bajo tu lluvia mi alma estas limpiando, en tu vientre un amigo encontré, en tus manos vida tienes, días de reflexión pura y cristalina del pasado pueden volver, fantasias y misterios por descubrir, reconocernos como seres afectivos hoy en día es una fantasía. Voltear a vernos una vez puede que sea el quizás, conservar la inocencia que aún nos queda puede que sea el tal vez, el creer en el milagro de poder vivir es la certeza. Aquel poder nuestro es. Aparentar algo que no somos, es quebrantar la ilusión es quemar lo sembrado por arrebatos y apasionamientos vagos, muchas veces la pasión en contra nos puede jugar, cuando esta "arde", con sismos y tormentosos golpes de tolerancia tú nos puedes aconsejar que es sabio contar hasta tres...
Siluetas que se desvanece por la vida, por esa ciudad caída que no quizo crecer más, porque una vez fuimos ángeles en un tiempo y lugar distinto , cuando sembrabamos ojos en el alma, jamas fue bien cuidada y marchita casi esta, nuestras alas se han ido, se han llevado las semillas de la amistad que jamas pudo florecer porque necesito paciencia, tiempo y crecer. Cuando nace un ideal fundado en el remordimiento en el dolor, será difícil de arrancar la pena de tu alma si ya hechó raíz...Fuimos ángeles, nuestras alas desaparecidas, ocultas están, fuimos ángeles antes de abrir nuestros ojos por primera vez y vivir.
Por la ciudad caminaba, la lluvia se calmaba ya, vigorosas aves majestuosas en su andar y leves rayos de sol del amanecer lograban iluminar una gran estrella fugaz, lugar donde duermen se van los sueños de cada noche, se van las tristezas, deja de arder ya el ambiente y mejores momentos vendrán, atrás quedo el ruido del bar, mis alas se han ido ya...
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