jueves, 7 de octubre de 2010

Zombie

Miralos allá, allá tan lejos, como caminan y caminan, chocan y chocan, entrelazan sus destinos sin mirarse siquiera, sus presentes eclipsan roces, ¡miralos allá!, vagas almas orientadas en rutina y aceite tan gris como este atardecer, buscan el porque, el cuando o el como, ¡correrán por él!.

Zombies de sus sombras, correrán sin final, cuellitos doblados inclinados hacia abajo, viendo el caminar mas no el camino, timbres y bocinas, una melodía dulce de agobio respaldadas por arpegios de maletas, bases de café, riffs de corbatas y solos de cansancio, campanadas al horizonte anuncian el final mas sarcástico de todos, simplemente caminan, miralos moverse así, ¿querras seguirlos?, filas de zombies, buscando dormir en paz, podridos de pie a cabeza, o lo que les quede de ella, fastidiosos pasos, celulares cargantes y smog latente...en el más allá vi un sujeto sentarse a mi lado...

Por que no le preguntas a esos niños de la plaza, ¿fue felicidad la razón de estar ahí?, espere a mi chica sentado en esta banca, jamas llego, creí que temía que me la llevará de aquí. Por que no le preguntas a esos niños de la plaza, ¿Fue felicidad la razón de estar ahí?, llore y llore sentado en esta banca, esperando a mi chica, y jamas llego, ¿están ahí por felicidad?, teme abandonar en aquello que se transformo, ¿es moda, es ficción?, no comprendo su gris arcoiris, cegada e hipnotizada, jamas la volvi cuerda a ver, llore por que jamas volvió y sin embargo a mi lado un zombie esta...en su mente siguen luchando...

Solo quede en esa banca reflexionando, ¿tan necesario dejarla pasar es?, buscando satisfacción y comodidad material, buscando todo aquello para amueblar la vida, mientras lo único que termina pasando es la vida propia, cuando esos zombies eternos en su labor, jamas pudieron ser vida de verdad, ¿fue precisamente la felicidad la razón de estar ahí?, en mis mazmorras estaba cuando, una jovencita guapa a mi lado se sentaba...

Él sus llaves sobre la mesa dejo, jamas volvió por ellas a ser, lloro cuando esos asesinos ríen en libertad, malditas llaves que lo han encerrado en un zombie ser, yo no creo que ya en mi confié y mi corazón desamparado y desolado esta, en mis pensamientos el olvido devoro, en mi libertad un calvario esta, por las llaves que jamas volvió a ser, ni vivir ni amar. lLo extraño y añoro, en Dios mi espíritu encomendé, él puede confiar en mi, y aliviar mi amado zombie, ¡ayudame!, ¡confía en mi!, te lo imploro, destruye el candado del vicioso letargo, ¡Dios mio!...jamas volvió, llore por que jamas volvió por esas llaves ser... en su mente aún luchan

Cabezas cuelgan...no se, creo que es complicado oír esas cosas, me gustaba esta banca cuando no era tan angustiosa, muchas realidades por ella han pasado, y yo en ella buscando sentarme y no pararme, mientras que otros ruegan poder levantarse y jamas lograrlo, esos zombies nublan la visión de la calle camino a mi casa, muy cerca de aquí un clinica hay, y bajo ese ambiente me siento ahora, todo es extraño, en sus mentes están luchando, luchando por nada, miralos caminar por favor, lágrimas secas y decadentes, que pasara por sus mentes, zombie, el filtro del amor dejan correr, zombie, por acá y por allá deambulan, zombie, almas van y vienen conjuran y despilfarran vida, zombie... los miro acá tan cercanos, como vienen hacia mi, zombies en un atardecer más...

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