lunes, 16 de noviembre de 2009

Historia sobre un destino

Cuando despertaba, y volvía a escribir mi propia historia, pensando en cosas aleatoriamente rápidas y sin razonamiento absoluto, de lo que pretendo hacer o dejar de hacer, son sensaciones que con una simple ducha pueden desaparecer, y muchas cosas simples que en la vida pueden liquidar grandes obstáculos, el remedio siempre puede encontrarse en la cotidiana vida, siempre y cuando seamos capaces de detectar aquellas ambiguedades

Esas preguntas y acciones, la humanidad en constante juego y emocion , filtrando el amor como si fuera simple impacto de rayos al corazon, de personas "especiales" unicas en el reino vivo que hablan sin tener nada que decir, comen sin tener hambre, beben sin tener sed y una infinidad de sustanciales actitudes que trazan el destino. ¿Porque le tememos a esos sonidos de piano que nacen del reencuentro?, quizas el destino desee darnos una segunda oportunidad, esta en los genes reconocer el verdadero ser a querer, algun dia aquello ocurrira y quizas el no haber aprovechado lo suficiente la ducha mañanera nos arrebate esa opción, ¿Porque en los peores momentos una brillante estrella fugaz pasa por los cielos?, quizas el destino desee darnos una tercera oportunidad, pero puede que, en una ducha de mediodia no la hayamos sabido apreciar, ¿Porque la propia noche con sus recursos naturales ilumina lo iniluminable a la espera de que el sol venga de su recorrido?, es tarde comenzara otro dia, y los dias por algo son llamados de distinta forma cuando an pasando, tambien un lunes, no volvera a repetirse, salvo por su nombre, las chances quedan entonces en poder ducharse para hacer de este lunes, lo que no fue un domingo, y ese domingo no fue, por el sabado, y ese sabdo no lo fue como tal por el viernes, en fin, muchos conectores, pocos conceptos de lo que realmente se debe comprender sobre la historia de un destino, porque a veces se destina sin tener nada que destinar, solo al voltear la carta lo sabremos, barajar las posibilidades, la magia estara en la selección, ¿intuicion natural?, ¿destino?, lo que vemos resulta ser tan sorpresivo como no sorpresivo, depende de la intuición, la respuesta es destino, todo en base de la ducha, y en ese destino se daran aquellas ambiguedades, dependera de la intención de la ducha, y en ese destino obstaculos habrán, dependera de la fuerza con que haya caído el agua de la ducha.

Quizas sea determinante reconocer que nosotros la escribimos, o Dios lo hara por nosotros, y ya sabemos que estilo le gusta a su majestad, si no vale recordar la propia vida de Jesus, es determinante, determinar la determinante de nuestro destino, solo basta con despejar ciertas incognitas, ordenar las X, Y y Z en su lugar, la escritura se dara por si sola, lastimosamente puede tomar años, pued etomar horas, puede tomar segundos sagrados que lo usaremos en pensar cuando no se debe pensar, o dejar de pensarlo cuando es vital hacerlo, en fin, no se trata mas alla de lo que el titulo dice...

viernes, 6 de noviembre de 2009

Van a rodar cabezas

Después de mucho y auspicioso tiempo sin escribir algo, ciertas bajas en la exigencia del tiempo me lo permiten nuevamente, si bien es relativo, cuesta manejarlo a nuestro beneficio, por lo mismo, el tiempo es asi, es por eso que considero interesante no preocuparse mucho de él, mas bien fijarse en la intensidad de la relatividad, y eso se logra al no fijarse en aquello, porque son emociones que fluyen solas, como los solos, y los solos, enormes soles de iluminacion musical son, fluiran porque uno vive, y vive para experimentar lo deseado, es por ello mas tarde que nunca lo debera de sentir, es un engranaje más, un agregado al sentido buscado por muchos cabezones del pasado. Asi es, la realidad esta trillada de cuestionamientos, de filosofias complejas, y la busqueda aveces detiene el encuentro, o aveces el mismo encuentro nubla la busqueda, es contraproducente y enredado, pero intenso, a su vez relativo, y es una experiencia, para nada juzgable, por lo menos para aquellos que ruegan lluvias de libertad y tolerancia...

La intensidad es tolerancia hacia uno mismo, tolerancia relativa, por lo contrario nuestras cabezas daran vueltas a lo Regan MacNeil, la busqueda del tal anhelado sueño puede traducirse en todo esto, entenderemos el sueño (no el de dormir) como la intensidad maxima en un momento relativo, algunos luchan para llegar a el, muy atentos y concentrados, probablemente buen porcentaje no aprecia el camino o el puente hacia el sueño, lo catastrofico ocurre al conseguirlo, el sueño habra acabado, porque no hay mas camino que recorrer, mas bien disfrutarlo, pero es el tope de un limite muy bien elaborado, posiblemente al haber fijado ese momento como sueño, nos limita a poderlo disfrutar como debe de ser, nuevamente rodaran cabezas a lo Regan, esto si se puede asociar al sueño de dormir, y a lo irritable que resulta ser despertar en el climax del sueño, algo asi sucede con el sueño de la realidad..

Bueno, para algunos que gozan de tener muchos sueños en la vida, todo lo dicho anteriormente resulta refutable, lamentablemente siempre existe un sueño superior a cualquiera, y los subsueños, son como las ramas de un enorme arbol de la vida, puedes llegar a ellos, pero son fragiles, poco perdurables, su intensidad se limita al clima (clima: relativismo), por lo demas el sueño padre, podra resistir cualquier calumnia, a no ser que uno pretenda lograr el sueño etico del sacrificio, cosa que quizas explique otro dia, pero dicho sueño es fuerte, muy fuerte, pero su intensidad rompe muchas barreras, pero pierdes mucho

Para aquellos de filosofia peculiar que no poseen sueño alguno, es por que probablemente no se lo han planteado como algo a pensarse detenidamente, y es algo tambien positivo, aveces rehuir mucho de la realidad causa estragos, hasta podrian rodar mas cabezas de lo habitual, y no es recomendable, es recomendable sin dudas ir a la conquista del sueño, que la madre tierra raravez intentara detenerlo, mas si el hombre mismo, son cosas del alma, que día a día sueña, por el sueño anhelado, es por eso que es mejor forjar los sueños que amueblarlos, observar y analizar las piedras con que uno se tropieza en el camino y no tratar de aliviar el dolor de la caida, por que la caída posee un dolor relativo, mas si una enorme intensidad.