....Llegaba con Ian hasta el fin de la colina...un acantilado con bajada a la costa oculta....la costa de las cruces...aquel lugar sellaría esta historia de amor, con un abrazo y un adiós, finalmente creí que podría partir y descansar en paz, él me dio la cruz que traía puesta en su cuello, no tan solo traía la imagen de Cristo, aquella cruz contenía toda la esencia de él...su sacrificio por mí, por un amor imposible a mi juicio... y que el estuvo dispuesto a seguir......Cuando me dio la cruz la sostuve fuertemente en mis manos y descendí por aquel vertical acantilado, todo esto me es familiar, es como si lo hubiese esperado siempre, y seguí bajando...paso a paso, mientras miraba de reojo hacia arriba...Ian esperaba que me pudiese ir......cuando llegue a la orilla del mar...veía muchas cruces dispersas, con rocas enormes a la orilla ...él me dijo que esta parte oculta del mar es como una laguna de los deseos, pero que en vez de monedas, las parejas dejan una cruz con su cadena.....yo pensé culminar todo con esta tradición....deje caer la cruz para que el mar lo hiciese suyo....cuando lo hice, no sucedía nada, seguía aquí, ¿Porqué sigo acá?....cuando volví era Ian el que no estaba...se había esfumado...y pues, sacando conclusiones, finalmente lo comprendí todo...y mientras mis lagrimas caían...una sonrisa me hacía ver hacia el cielo...todo estaba bien... y ahora yo era quien partía...me desvanecía de a poco...y mientras eso sucedía recordaba todo lo vivido y experimentado:
Parte I: Francisca
Mi nombre es Francoise, pero por mis padrinos españoles me dicen "Francisca" de cariño.., soy una chica de estatura media...de piel y ojos claros, pelo castaño y muy delgada...vivía con mis padres en Marsella...a las orillas del mediterráneo...y era una época entre feliz y triste...yo cumplía mi mayoría de edad y podría conocer a un chico finalmente....pero la situación era complicada, por la guerra que mi nación junto a otros países aliados combatía contra los alemanes.... y salir a las calles era realmente peligroso...había rumores de que estábamos en peligro de invasión...pero poco me importaba, yo quería salir a la vida....
...Un día me decidí y salí bien temprano, había escuchado una enorme explosión cerca de las bases inglesas, pero eso no me intimidó...tomando guardia de la puerta de mi casa...sin que mis padres me vieran me fui a la costa a la conquista del amor que me ha esperado siempre... entre trotes de soldados mi picardía se sacudía entre muros y muros, evadiéndolos a todos...yo estaba realmente emocionada y hacía lo que me dictaba el corazón...cuando llegue a la costa...me senté a orillas del mar a respirar de ese aire tan fresco, lleno de vida, con las aguas cristalinas que chocaban con las rocas,...hasta que en algún instante sentí algo pasar detrás de mi...pero no había nadie, se sintió tan real...luego me volví a voltear, pero una brisa desde atrás me volvió a atribular la tranquilidad, porque estas cosas me asustan, son como fantasmagóricas y les tengo fobia...ya me estaba inquietando...pero esta vez, había algo en el suelo....era un pedazo de un banderín ingles, de esos que se llevan en el brazo...
...Algo me causo preocupación y decidí volver a casa, algo me inquietaba y corrí a mi casa...cada paso que dí era una gota de sudor que de mí exprimía y algo no andaba bien...sin darme cuenta me pase todo el día en la costa...aquella costa que me vio crecer...y paulatinamente vi que todo lo que creció junto a mi, como mi barrio estaba destruido...y estaba realmente exaltada...corrí a mi casa...la casa que jamas pude hallar entre los escombros...¡¡lo había perdido todo en una sola tarde!!, y tenia una pena horrible...y entre lagrimas marche hacia la capilla de la iglesia cerca de mi casa...que a la distancia vi que aun seguía en pie...Cuando llegue simplemente me dedique a ver la cruz en la punta del templo...la más alta de Marsella...buscando el consuelo, buscando una explicación a todo esto... finalmente lo único que encontré fue una enorme explosión...de mi no supe más nada por un buen rato....
Parte II: El banderín ingles, Ian
...Todo estaba oscuro por un buen rato...todo nadaba por mi mente, aires marinos y la arena que limaba mi piel, estaba dormida...estaba perdida...sentía la fuerza de las olas cerca de mi, sentía los cañonazos que no me dejaban dormir en las noches....y es que lentamente despertaba de un extraño sueño, sueño del cual no podía salir....era un túnel con un destino a seguir, con una luz al final y yo procure llegar hasta el fin dónde una mano me esperaba para acogerme....cuando estuve cerca de llegar, abrí mis ojos....estaba recostada al lado de una destruida iglesia...mientras me levantaba algo me dejo en shock...¡¡me vi a mi misma ensangrentada bajo una de las ruinas de la iglesia!!...No tarde en deducir que había muerto por la explosión que en vida fue lo último que experimenté y que todos esos escombros conmigo acabaron...
...Me sentía fatal...avasallada...me sentía inconclusa, aún en este estado no veía nada mas que soldados huyendo de la muerte...soldados que no me podían ver...yo esperaba reencontrarme con mi familia por último, pero nada de eso ocurrió, porqué aun seguía aquí...al final del túnel no pude llegar...y pues me dije a mi misma...¿Que haré ahora?...no tengo norte ni nada por lo que pasar...ya estaba muerta y moralmente acabada...así que deambule, como alma en pena....deambule hasta llegar a la costa que me vio crecer, por la nostalgia de aquel lugar....que me trae buenos recuerdos....
...Sentada en la costa....nuevamente una brisa me sacudió el peinado...esta vez volteé...esta vez era un chico, un soldado...aparentemente inglés, no lo sabia exactamente porque el banderín de su brazo estaba roto....ignorándolo me di vuelta.... ¿Iba a saludarlo? ¿Que puede hacer un fantasma como yo?.... para mi sorpresa, el chico me saluda y me quedo blanca...me di vuelta y le dije hola...él me dijo que ya nos habíamos visto antes...pero yo no lo recordaba....lo recordaría si lo único que deseaba era conocer un chico...aún sin entender como diablos me veía, le reste importancia y supuse que tenía ese don y ya....
...El chico Después de un rato de charla... me contó que se llamaba Ian, que era un soldado ingles que había perdido a su tropa, tampoco quiso revelar más detalles... él llevaba el pelo bastante largo para ser un soldado, tenía ojos claros como los míos, pero su pelo era muy oscuro y pomposo, tenía ojos habitualmente semicerrados, muy misteriosos....y una barba de tres días... la verdad, es que me agradaba y planeaba decirle lo que soy por si no lo había notado...quizás se espante, no lo sé, pero prefiero ser frontal, porqué me gusta el chico...
...Sin pelos en la lengua le dije: "Ian, soy una fantasma, puedes correr cuando quieras, aunque asumo que lo sospechabas, nadie más me ve, solo tú...aunque es complejo determinarlo, estamos solos un buen rato aquí en la costa"... El chico algo sorprendido me dijo que eso es de lo menos...que el se había enterado de algo sobre si mismo que le hizo reflexionar...y que no se asustaba...me dijo que sabe como me siento... y sin dar mas explicación me abrazó.... en sus brazos sentí lo que en vida siempre quise, me sentí bien y apaciguada....algo alocada, lo sentí tan cerca...que es como si realmente me tocará...
Parte III: Explosión de amor
...Con Ian sentí que mi asunto pendiente en vida podría ser resuelta ahora...me dijo que pasaría conmigo los próximos días mientras logra establecer contacto con su tropa, o al menos dónde pudiese encontrar señal para contactar a la que el llamaba la gran teniente Paula, la mujer mas segura que jamas ha conocido...
...Buscando el camino fue como nos acercamos día a día...pero cosas extrañas lo rodeaban...jamas le vi comer algo...tan solo decía que por agua iría y volvería... pero al fin y al cabo es la compañía que tengo...por cada cañonazo que oíamos, por cada explosión oída, algo entre nosotros se fortalecía...corrían los soldados alemanes e ignorados para fortuna de él eramos...
...Un día Ian me hablo de su fe cristiana, la verdad es que para mí era extraño, porque en mi familia nos criamos muy de la mano con la naturaleza...yo tenía la necesidad de una creencia, la fe, pero nadie me la inculcó..... me parecía interesante su versión divina de las cosas y me mostró algo...una cruz que portaba en su cuello, con la imagen del dichoso Cristo...me dijo que vino a Marsella por dos cosas...la primera era cumplir su deber en guerra y la segunda era conocer la costa de las cruces....famosa costa que consagra el amor más allá de la muerte...y el quería corroborarlo... por cada palabra que el decía iban y venían las explosiones...y mi corazón explotaba ruborosamente...es algo que me gustaba de el...su convicción y misticismo....decididamente escondía algo, pero no me importaba...y tampoco me craneaba la cabeza por ello.... puedo decir que encontré el amor después de la vida...y su relato de la costa de las cruces me causo gran curiosidad...quería conocer ese lugar del que solo oí leyendas, jamas creí que tal lugar fuese real, creí que ahí podría explotar mi fe, si para él era importante, para mi lo sería....quería inmortalizar mi amor...que bajo mi sensorial condición se haría inmortal...
...Me contó que la costa de las cruces estaba más allá de la montaña de rocas hacia el oeste...que la única forma de llegar allá era subiendo una colina, que en picada posee un acantilado por dónde es posible bajar a aquella costa...llena de rocas y con un agua cristalina....con muchas cruces bañando sus orillas... el llamado oasis de Dios haría descansar en paz a todo ser que atormentado estuviese...que era un lugar dónde el amor reinaba y que la conciliación del mismo sería el camino a Dios...
...Cuando me contó eso recordé mi estado de inconsciencia, el sueño dónde en un túnel estuve y las manos de alguien por poco estuve por tocar...¿habrá sido Dios?...me calzaba bien pues todo era muy divino...sin embargo algo me detuvo y ese algo es mi asunto pendiente...y mi asunto pendiente es Ian, ahora que lo conozco temo perderlo...que algún día alcance tal felicidad que me haga desvanecerme y no verlo más...
...En plena reflexión, cañonazos iban y venía y advertí a Ian, el estaba muy tranquilo como si nada le pudiese afectar...y después de un rato de reflexión me dijo que corriéramos...es como si hubiese planeado eso para dejarme tranquila.... me dijo que iríamos a la costa de las cruces cuando me concede un beso que me dejo helada...luego el se rió y me tomo de la mano y corrimos... sin lugar a dudas, fue la mayor explosión que en toda mi muerte disfruté...
Parte IV: El fin del camino
...La ruta hacía la colina era algo estrepitosa... me causa pavor ver tanta destrucción...y pareciese que Ian olvidó todo objetivo de encontrar a sus amigos....en especial a la Teniente Paula, el se habría propuesto llevarme hasta allí...mientras íbamos a la colina me contó que descubrió algo...que había descubierto algo sobre si mismo...algo sobre si mismo que no puede revelarme, pero que cuando me vio por primera vez se sintió como un chico de diez años con una pelota....que en aquella ocasión intento comunicarse conmigo pero que no lo pude ver...y que de repente salí corriendo....me dijo que aquel lugar había sido en la misma costa dónde lo pude ver por vez primera... en ese entonces me dijo que comprendió muchas cosas de el y de mí...y que yo debía ser la dueña de la cruz que porta en su cuello...la mujer de sus sueños solamente podría obtenerlo según él...y que en el momento adecuado me lo dará...
...Yo no le entendía muy bien y le pedía más claridad...y me dijo que el tiempo me lo diría....que en algún lugar quizás podríamos volvernos a ver....que el buscaría la forma de que eso fuese así...a pesar de su condición de soldado y las vidas que con sus manos acabó, de las cuales no puede arrepentirse por el honor de su patria... yo le dije que no importaba...que cuando el muriese nos veríamos, que nada nos separaría..o al menos en eso tenía plena convicción...el simplemente sonrió...
....En medio camino hallamos un cuartel ingles que Ian no pudo ignorar, aparentemente era los restos de su base y pasamos por ahí....Ian gritaba el nombre de Paula...pero no aparecía...nada aparecía... el dijo que no valía la pena seguir ahí...que todo estaba en ruinas y en una suerte de resignación se persignó frente al tanque que reconoció como la de su admirada teniente, su mentora...una hermana mayor para él...y nunca más volvió a mencionarle...
...El fin del camino era evidente...yo le decía a Ian que había esperado todo este momento cuando estuve viva... que jamas considere tarde aquel momento, que cuando morí creí todo acabado y que por él me sentí como viva otra vez...subimos la colina y el se notaba algo extraño, pero convencido, es como si supiera lo que va a ocurrir...y por otro lado, yo sentí que ahora todo se me revelaría...el amor se haría eterno...
....Y llegaba el momento del fin....mis recuerdos se agotan y mi alma en este lugar esta por llegar a su fin.......
...Ian, antes de llegar a la cima me dijo que era el momento de separarnos, que yo si debía salvarme, y que debíamos dar ese paso, fuese lo que fuese y que el aceptaría su destino......yo no le entendí bien...tenía un presentimiento extraño sobre él...pero jamas le interrogue al respecto...me dijo que cuando depositará la cruz en la costa, podría partir finalmente, una vez haya comprendido todo...que en ese momento conocería a Cristo...que el no sabía si nos podríamos ver de nuevo....pero que deseaba lo mejor para mí.... y que hasta ese entonces...solo ahí, el sabría si podríamos eternizar nuestro amor...yo decidí acatar sus palabras, lo veía en sus ojos...la paz que tanto necesité cuando lo perdí todo....
...Desde la costa de las cruces, vuelvo a recordar el momento final...cuando llegamos a la cima de Marsella...
...Llegaba con Ian hasta el fin de la colina...un acantilado con bajada a la costa oculta....la costa de las cruces...aquel lugar sellaría esta historia de amor, con un abrazo y un adiós,...finalmente creí que podría partir y descansar en paz, él me dio la cruz que traía puesta en su cuello, no tan solo traía la imagen de Cristo, aquella cruz contenía toda la esencia de él...su sacrificio por mí, por un amor imposible a mi juicio...que el estuvo dispuesto a seguir......Cuando me dio la cruz la sostuve fuertemente en mis manos y descendí por aquel vertical acantilado, todo esto me es familiar, es como si lo hubiese esperado siempre, y seguí bajando...paso a paso, mientras miraba de reojo hacia arriba...Ian esperaba que me pudiese ir......cuando llegue a la orilla del mar...veía muchas cruces dispersas, con rocas enormes a la orilla ...él me dijo que esta parte oculta del mar es como una laguna de los deseos, pero que en vez de monedas, las parejas dejan una cruz con su cadena.....yo pensé culminar todo con esta tradición....deje caer la cruz para que el mar lo hiciese suyo....cuando lo hice, no sucedía nada, seguía aquí, ¿Porqué sigo acá?....cuando volví era Ian el que no estaba...se había esfumado...y pues, sacando conclusiones, finalmente lo comprendí todo...y mientras mis lagrimas caían...una sonrisa me hacía ver hacia el cielo...todo estaba bien...
....Me termino de desvanecer...Ian con su acto de nobleza, privilegiando mi salvación....mi salvación por conocer a Cristo aun en mi estado de muerta... por sobre estar con él, porqué bien pudimos vagar como almas para siempre por Marsella, pero el quiso lo mejor para mí...tengo la fe de que podré encontrarlo allá arriba alguna vez...en el cielo..., él corrió el riesgo de no verme más.... posee el riesgo de pagar por lo que hizo en vida.... de ir al infierno por todo lo que en vida hizo y por lo que es incapaz de arrepentirse, por el honor de su patria que era aquello que podía nublar su fe, pero me salvó a mí...con eso, inmortalizó este amor....
..El era un fantasma como yo...y no me lo contó para no espantarme...el sabía sobre mi fobia y que podía espantarme aunque contradictoriamente yo fuese uno....El fue la ráfaga que me atribuló en la costa...de él era el banderín ingles que voló hacia mí...y todo me calzaba...él había muerto en esa enorme explosión de aquella mañana, en la base ingles...y que en realidad buscó a Paula para darle la paz en dicho lugar....por eso no se espantaba con los cañones, es por eso que prefirió ocultar todo para mantenerme tranquila...es por eso que logre comprenderlo todo...y ahora me desvanezco... en medio de pequeñas olas que bañan mis pies...la costa de las cruces inmortalizó un nuevo amor....